De conversaciones vaciladoras/curiosas

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Conversación I

Salimos de la Cineteca y mi papá y yo discutíamos las películas que acabábamos de ver. Yo decía que Parque Vía era una obra maestra, que Nueva York te amo tenía nomás poquitos momentos que valieran la pena y que The Baader Meinhof Complex era larguísima. Mi papá decía que Parque Vía parecía que estaba hecha con dos peso', que era aburrida y no le veía el punto, que Nueva York, te amo estaba dos tres y que The Baader Meinhof Complex le había gustado demasiado.

"Aquí en México existió un grupo muy parecido ¿sabías?"

"No, ni idea, ¿tú eras del partido comunista, no?"

"Sí y estuvieron a punto de reclutarme los de la Liga Comunista 23 de Septiembre"

"¿Quiénes son esos?"

"Los que te decía que son como los de la película"

"¿Cómo? ¿Un grupo terrorista?"

"Algo así"

"¿Cómo?"

Mi papá me contó cómo fue invitado a ser parte de un grupo revoltoso de estudiantes (que él mando bien lejos), me habló de cómo "entrenaban" a los que decidían unirse, de los "grupos de estudio" donde se leía a Marx y se estudiaba el comunismo, me dio una crónica a todo detalle de una manifestación en el aeropuerto por allá de los 80s de la que fue salvado por "el compadre" (un ñor malhumorado que era Jefe de policía), cómo fue casi corrido de su casa por andar de revoltoso y su pasado "comunista" (dígase en secreto pa' que nadie escuche).

Yo sabía poco de ese pasado "oscuro" de mi papá, pero siempre algo me hacía sospechar, tal vez su enfermiza obsesión por el Che, su gusto por la música de "protesta", sus años de metalero en la UNAM.

Me gustan ese tipo de platicas con mi papá, de lo que uno de entera…

Conversación II

Me salgo de la alberca, muerto por todo lo que acabo de nadar y es que es mi primera clase en un mes. Me pongo la toalla alrededor de la espalda para secarme, antes de irme me paro a hablar un rato con mi entrenadora.

Uy Saulillo cara de bolillo, regresaste bien flaco de Argentina, me impresionas.

Jajaja. Nah, es que no me has visto en mucho tiempo.

No, te juro que te veo mucho más flaco, hasta la cara se te ve más larga.

Uy sí, si no hice nada de ejercicio, me estoy muriendo de cansancio no ves.

A ver, quítate la toalla.

¿Qué? ¡¡¿Qué te pasa?!!

Ay, ni que te fuera a hacer algo, ándale, quítate la toalla.

(Me quito la toalla, ella me pellizca la panza y después de pensarlo un rato me pregunta, sin cambiar su tono de voz.) ¿Estás vomitando?

(Yo pongo cara de "WTF!") ¡Obvio no! (balbuceo algo sin sentido) Bái.

¡Pues ésta!


 


 

Me voy

¿Ya vieron al primer hater declarado del blog? Lo pueden encontrar (con todo y su mail) aquí.

Jijiji.

Guacareada verbal de un servidor o colección de tuits inéditos

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Escribo esto muerto de frío, viendo el Piloto de Glee por 32948578930 vez, comiendo un alfajor argentino (que ni me gustan, pero traje demasiados) y estrenando los Crocs-Pantuflas simpaticones.

Tengo la impetuosa (impetuosisisima, diría yo) necesidad de escribir algo para el blog, he abandonado al changarrillo y eso-no-es-bueno amigos míos.

Pero no se me ocurre ningún tema algo interesante para escribir, nada, estoy en blanco.

Dado mi bloqueo y la poca probabilidad que existe de que súbitamente llegué a mí, por inspiración divina, algo divertido/interesante/chistosón/culturoso que escribir he decidido escribir una guacareada de datos irrelevantes, el tipo de cosas que me gusta saber de cualquier persona, estupideces sin aparente significado, pequeñeces poco interesantes, por eso adoro al Tuiter (hey, ya me estoy desviando demasiado del tema).

Enjoy:

  • Pongo mi despertador 40 minutos antes de despertarme por eso de que diario me quedo dormido más de la cuenta.
  • Diario me despierto con el pie derecho del lado derecho de la cama, nomás por las moscas.
  • Los sábados pongo el despertador solo para que cuando lo apagué me sienta infinitamente feliz por no tener que ir a la escuela.
  • Desde que el peluquero me dijo que el pelo me estaba adelgazando no me he vuelto a bañar con agua caliente-hirviendo (snif snif).
  • Tengo bóxers, pantalones y playera de "la suerte" que solo utilizo en ocasiones especiales.
  • Odio la muletilla "bueno" y últimamente he tratado de erradicarla por completo de mi vocabulario.
  • Amo las canciones de bodas y me las sé casi todas pero nunca jamás pondría alguna de ellas en mi iPod. Que pena goooooei.
  • Los silencios incómodos –aunque sean por el Messenger- me ponen exageradamente nervioso.
  • Tengo una facilidad im-pre-sio-nan-te para convencer a mis maestros de cualquier cosa.
  • Todos los días en la escuela me compro unas palomitas, una quesadilla y algo de tomar.
  • Soy asquerosamente metódico.
  • Odio la cajeta y la mayonesa.
  • Diario pierdo al menos 40 minutos en leer blogs, tuits y noticias en internet. Luego me ando quejando de que no me da tiempo para la tarea.
  • Es cuestión de tiempo para que alguno de mis compañerillos que no quiero que lea el blog, termine descubriendo el blog.
  • Tengo sospechas de que mi papá sabe que tengo un blog.
  • Últimamente me ha dado por escribir como hablo y hablar como escribo. Ya sé, es horrible eso.
  • No canto tan mal… NOT.
  • Por azares del destino o porque se me salió de repente, varios conocidos/amigos/familiares saben del blog, confieso que es algo incomodo porque no puedo escribir sobre ellos. GRR.
  • Me caga rasurarme.
  • Soy excelente cuidando a niños pequeños y me gusta mucho platicar con ellos.
  • Amo escuchar pláticas ajenas.
  • Tengo un segundo nombre horroroso. Como de Don.
  • Cada que veo a alguien con los mismos lentes que yo me dan ganas de golpearlo.
  • Cuando hablo con mis compañerillos les desespera que a cada rato saque dichos, a mi me encantan.
  • Muchos de mis compañerillos dicen que soy creído, yo digo que son estúpidos. Jo.

Quiero tiempo.

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Simple.


Quiero ser Hiro Nakamura, el chinojaponés de Heroes que juega con el tiempo a su antojo.

Quiero regresar a Argentina y volver a recorrer Buenos Aires.

Quiero poder dormir hasta el hartazgo.

Quiero tener tiempo para terminar la asquerosa pila de tarea que tengo enfrente.

Quiero detener el tiempo y escribir babosadas para postearlas en el blog.

Quiero poder adelantar el tiempo durante la aburridísima clase de Química.

Quiero detener el tiempo para tontear a gusto y como se debe.

Quiero echarme en la cama a media tarde sin preocuparme por andar malgastando mi tiempo.

Quiero adelantar el calendario hasta Navidad.

Quiero regresar a cuando no tenía que usar 67 chamarras dentro de mi casa.

Quiero que mañana (y todos los días) sea sábado.

Pero no soy Hiro Nakamura, ni Adam Sandler en Click, ni Homero Simpson, ni Martin McFly, ni tengo los trillones de dólares que necesitaría para hacer una máquina del tiempo.


Démet, chét, merde.


O tal vez no se organizar mi tiempo y por eso no puedo terminar mi tarea, siempre es más fácil buscar pretextos estúpidos para justificar mi flojera. No debería estar posteando a tan altas horas de la noche.

Bah.


No llores (tanto) por mí Argentina

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Tal vez se dieron cuenta que no estuve dos semanas. Si no se dieron cuenta pues les estoy avisando.

Y no, no anduve de parranda.

Estaba en un intercambio escolar a Argentina.

¿Que cómo estuvo?

GREAT y MEGA GREAT, FANTABULOSO, IN-CRE-I-BLE, FANTASTICO.

La idea es ir en una delegación de varios compañerillos, quedarnos una semana en casa de una familia argentina (en este caso en la ciudattt de Rosario) y el resto es una especie de viaje cultural a Buenos Aires. La familia que me tocó era re argentina, 4 hermanos (14 años, 12 años, 8 años y 8 meses) y los papás; todos güeros y con facciones rete europeas (Verán, Rosario es una ciudad relativamente nueva y compuesta, en una vasta mayoría, por inmigrantes italianos y españoles poooor lo tanto todos allá son güeros y altos y hablan como italianos, jojo.), comían harta carne, veían telenovelas argentinas al por mayor, apasionados del futbol y que consideraban a Soda Stereo y a Maradonna dioses.

¿Los argentinos?

Les puedo decir que no son mamones, creídos ni se creen lo máximo, esas son patrañas. Los argentinos son gente visceral, emocionales, intensos, gritones, ruidosos, gente que se deja llevar, como si estuvieran cargados de adrenalina las 24/7, que son groseros nomás cuando tienes que cruzar la calle y que me encanta cómo hablan.

Argentina tiene una especie de decadencia europea única, es una pequeña prueba del "Viejo Continente" en América, es simplemente mag-ní-fi-co. Buenos Aires me pudo fascinar es taaaan bohemio y cool y perfecto para caminar y perderse por horas, además de ser una ciudad "fotogénica" y rebonita.

No daré más detalles del viaje, son cosas ya más personales y que probablemente no les interesen demasiado. Solo diré que Argentina me encantó y ya.

Está bien, no se me alteren, les contaré un poco:

  • He descubierto que mi encanto también sirve en Sudamérica, por alguna extraña razón a las argentinas les parecí extramadamente simpatico y chistoso. Se reian de cualquier babosada que dijera. Of course yo nomás me dejo querer.
  • Entre las patoaventuras de Saúl en el hemisferio sur se encuentran la pelea con una compañerilla por un cargador de iPod, una regadera de la que salía agua amarilla en un hotel porteño, pedazos de carne gigantescos, un jugo de pera realmente adictivo, un perro que estuvo a punto de comerse un "teni", el pelo morado de una compañerilla, una chamarra de cuero que costó trillones de dólares, Saúl enfurecido porque todos tomaban sus lente pa' tomarse fotos y hartas fotos vaciladoras.
  • Anduve de cuida-chamacos. Y es que fui nombrado el segundo al mando, y aunque no cumplí con mi tarea (que era cuidar que no tomaran, fumaran ni se "agarraran" con ningún argentino me di cuenta que andar de cuida-chamacos es un trabajo HO-RRI-BLE.

Ah, y ya tengo Feisbuc. No resultó ser tan malo como pensé, creo, espero.

Los amo bái.

PD: No crean que los posts del FICM se me olvidaron, les di una revisada de ultima hora y estaban HO-RRI-BLES (qué con mi manía por dividir palabras en sílabas, suena bien "luser, goooei") so decidi mejor no publicarlos.

Festivaleando: cielo.

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Segundo día del FICM.

Despierto con la noticia de que Obama tiene el Nobel de la Paz, normalmente me importaría. Pero no ahora, tengo 4 películas programadas para el día, un shampoo chafonsisimo (me he vuelto muy freak con el cabello) y un horario programa ajustadísimo.

Mi papá me hace pararme muy muy muy temprano, llevaremos el carro pa' que arreglen los parabrisas.

No hay otro cielo como el de Morelia eso dice mi papá siempre. Hoy tiene razón.

Para mi buena suerte, no está lloviendo, ahora sí podrá usar chor.

El día empieza con el desayuno. Pruebo una mermelada bue-ni-si-ma y casi me la acabo, no se imaginan que excelentísima mermelada, jiji.

Cuando sacamos el carro del estacionamiento mi papá prueba los parabrisas… sí sirven.

Good, no tenemos que ir a arreglar nada.

Nos vamos temprano al cine del Centro, parece que este será mi lucky day, Los Abrazos Rotos está programada para cerrar el día.

In your face.

Me pongo a escuchar conversaciones ajenas, no saben lo mucho que me divierto haciendo esto.

El día comienza con una función de Tales from the Golden Age de varios directores rumanos, entre ellos Cristian Mungiu, excelente. 5 historias situadas durante la dictadura de Ceausescu,"época de de oro" Rumana, cargadas con humor negro, cinismo, critica política y gran belleza. Cada cortometraje se convierte en un vistazo, crítica incluida, a una parte de la sociedad rumana; la clase obrera, la juventud, los políticos y "el pueblo". Los preparativos para una visita oficial, una estafa que dos jóvenes planean con botellas de vidrio, un fotógrafo que no cumple con lo que el partido le ordena, un cerdo que debe ser asesinado en secreto para un banquete familiar; son las leyendas urbanas, mitos de la época de oro, que componen la película. Estoy convencido de que el cine rumano tiene algo que lo hace especial, una pureza extraordinaria, una combinación perfecta entre humor, belleza, drama, crítica y buenas historias.

Salimos del cine, tenemos una función en la otra sede del festival.

Primer encuentro con un taxista moreliano.

Una señora buena onda que se pone a platicar con mi papá de la ciudad, simpática la ñora. Verán, mis abuelos son morelianos y mi papá conoce la ciudad muy bien, aunque esa historia amerita otro post.

Llego directo a la taquilla a comprar los boletos de la otra sede, solo los boletos de Nueva York te amo están agotados. Ya ni modo.

La función es el programa de cortos documentales mexicanos.

Empieza con 1kg=2$ de Zoi Sucarrats es un corto de 2 minutos que consiste en una secuencia de imágenes, ampesinos recogiendo café y gente de "ciudat" tomando tazas de café, al final comprendemos el porqué del titulo, $2 cuesta 1 kg. de café. El corto, que bien podría pasar como un videoclip se siente seco, frío, ajeno a la injusticia laboral que se comete en contra de estos campesinos. Aunque eso sí, se ve rebonito.

Franja Costera de Bruno Varela ejemplifica la pretensión y mamonería del cineasta mexicano, un documental es-tú-pi-do. De un "sueño" salen imágenes inconexas de una filmación en Oaxaca, años después el cineasta encuentra estas imágenes que utiliza para ilustrar su sueño y mostrarnos la vida en la costa oaxaqueña. No ahondaré más en el corto, no lo merece.

Invisibles de Amaranta Diaz es una secuencia de imágenes de la Ciudad de México con narración de varios "fantasmas" citadinos; la barrendera, el vagabundo, el ciudadano común, jamás vemos sus caras. El corto conmueve, es una sincera reflexión de la deshumanización de los habitantes de la ciudad, rescata a los fantasmas del olvido, examina la soledad en una metrópoli con millones de habitantes. Invisibles pasa como un relato futurista, una especie de oda al movimiento, al olvido, a la deshumanización, a los habitantes de una ciudad.

El Suicidio del Tiempo (Pavel Gonzalez) de Daniel Gonzalez es un documental que peca de tradicionalista sobre la desaparición y asesinato de Pavel Gonzalez, activista político y estudiante de la UNAM. El documental no conmueve, no demanda justicia, no es un grito contra la impunidad, no es nada. Una serie de entrevistas malhechas y una narración en off muy gris, bien pudo hacerse algo mucho mejor con la historia de Pavel. Muy a medias, no entiendo cómo pudo haber ganado la competencia. He dicho.

Los desposeídos de Emilio Aguilar es un homenaje a la figura del ermitaño, al hombre libre, al incomprendido, a aquel que cree no pertenecer a este mundo y se aisla en uno propio. Es la historia de dos hombres, con pasados totalmente diferentes, pero cuyo presente está muy entrelazado, los dos han escogido convertirse en verdaderos solitarios. Nos internamos en sus mentes, uno se aisla para convivir con la naturaleza, el otro porque odia todos, porque el mundo lo ha tratado mal, porque es un genio incomprendido. Maravilloso.

Sociedad Anonima de Beatriz Betsabé Bautista es un cuasi-reportaje de la vida de los pepenadores de un tiradero en Nayarit. Conocemos a personajes simpatiquísimos que nos arrebatan sonrisas, vemos la miseria en la que viven cientos de personas, las deplorables condiciones de vida y su lucha por el día a día. El corto, en sí no aporta nada, el tema ya se ha visto muchas veces, además de que tiene una estructura muy pobre y que fácilmente podría pasar como un reportaje mediocre.

El programa cierra con una obra maestra, Retrato de un Contorno de Jaime Munguía un relato de un hombre a través de su familia. El director entrevista a su madre, su padre, su hermana y su novia, tratando de encontrarse a si mismo. Un viaje emocional bellísimo, la revaloración de la familia como nuestro único origen, la figura materna y paterna tan opuestas, el vinculo familiar como único. Un documental muy personal, no pude evitar sentir que ultrajaba la dinámica familiar del director, pero al final entendemos y le agradecemos el que él quiera compartirlo con nosotros. Excelente.

Comemos rapidísimo, me atasco en un buffet de comida regional.

Entramos a Rabioso Sol, Rabioso Cielo de Julián Hernández. Amé la película, no se hable más, es hermosa, bella desde el primer hasta el último cuadro. Una oda al amor y al erotismo, RSRC si bien es una película difícil al carecer de diálogos y estar filmada en un monótono (y que crea un sentimiento de claustrofobia) blanco y negro, sin mencionar las muchas (hartas) escenas de sexo homosexual, es un bello relato de un amor que rompe tiempo y espacio, un amor que perdura en cualquier universo, un amor que no puede romperse. Quedé anonadado, la película es un viaje espiritual estupendo, maravilloso, lleno de belleza y perfección, una fotografía impecable, actuaciones casi coreográficas, una dirección brillante, una de las mejores películas de Hernández, una obra maestra. La película me conmovió.

Odié a la gente que se salió antes de que terminara, idiotas.

Al final de la proyección hubo preguntas y respuestas. Fue la primera vez en la historia que he preguntado algo, lo tenía que hacer. Julián Hernandez es simpatiquísimo y re buena onda y chistoso y es mi nuevo ídolo.

Y zas, que me tomo una foto con él (mi papá medio que me obligó) y salí bien mal y con cara de "eh… pues… sale… eh… bai".

Continuará…


 

 

Festivalero yo soy

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And so it began…
Son las 4:57 am, estoy saliendo de mi casa rumbo a Morelia.
Por enésima vez repaso el "programa" que hice con harta emoción. Le cuento a mi papá un poco de cada película: que si la dirigió fulano, él que hizo tal cosa o que estuvo en quién sabe donde.

Yo, emocionadísimo.

Es la 3° vez que voy al Festival de Morelia y me en-can-ta. Allí me ha tocado caminar junto a Julieta Venegas, sentarme cerquísima de Martha Higareda, comprar una crepa con Elisa Miller a lado, desayunar junto a la mesa de Carlos Reygadas y Amat Escalante, andar de metiche siguiendo a Eugenio Polgovsky o nomás pasearme por el cine del centro escuchando conversaciones ajenas, escuchar sesiones de preguntas y respuestas que pueden llegar a ser tan ridículas, interesantes, estúpidas o inteligentes como su realizador.

Nada más ver el programa me da ansias.

Mi papá me interrumpe para pasarme una bolsa de Gandhi (la librería, no el ñor) mira lo que compré.

En la bolsa están los dos CDs que nos faltaban de Lila Downs para 'ora sí, tener todos.

¿Ya los viste bien?

Estuve a punto del desmayo, los dos CDs estaban autografiados.

"Para Saulito, Lila Downs" Presumido ¿yo?

Solo por escuchar los discos no me dormí, la emoción de emoción un disco autografiado es hermosa (aquí me gana el sentimiento y lloro y me sueno la nariz ruidosamente, rompiendo así cualquier pequeño rastro de dignidattt que me queda, jo). Además de que es Lila Downs y me encanta y las canciones son removidas y la amo y canta "pocamadre, gooooei" y "rescata la cultura mexicana" y… y…

Que empieza a llover, mi papá pone los limpiaparabrisas.

Nada.

Los vuelve a poner.

Nada.

Para el 3° intento es definitivo: los limpiaparabrisas no sirven.

Nomás porque el carro iba muy rápido el agua se "limpiaba" con el viento. Pero eso sí, nos dimos un sustote.

Llegamos a Morelia en menos de 3.5 horas, tiempo record.

Y sigue lloviendo, hago un repaso mental de mi maleta y traigo puro chor y playeritas y suetercillos. GrrrLluvia, desayuno, Morelia.

Después de desayunar nos vamos al cine del Centro y compro los boletos. I have to tell you que el cine del Centro de Morelia es probablemente mi cine favorito del universo, tan mono y bien ubicado y las salas de excelente tamaño y no muy grande y con un aire provinciano muy cool y encantador. Jojo.

Los boletos para Los Abrazos Rotos de Almodovar se habían acabado y los de Two Lovers de James Gray también, grrr. Llené ese espacio con un programa de cortometrajes y La Cuerda Floja nomás porque era lo que mejor quedaba en ese horario y el de Two Lovers lo llené con Boogie el Aceitoso que igual, era lo más atractivo a esa hora.

El festival empieza con un doumental inglés, Sleep Furiously. Pero mi papá y yo nos quedamos asquerosamente dormidos. El documental hasta eso se veía muy bien y tenía una fotografía impresionante. Pero la historia de un pueblillo en medio de la nada, ambientada con música de cuna e imágenes "bonitas" me hicieron dormir más de 40 minutos. Obviamente me enojé un buen with myself por quedarme dormido y no la cuento como película vista.

Primera función: FAIL.

El día sigue con The Flower Bridge de Thomas Ciulei, documental del programa de cine rumano. Acepto que no tenía muchas ganas de verla, pero gran sorpresa que me di. El documental narra la historia de una familia en Moldavia conformada por el padre, y sus 3 hijos, un varón y dos mujeres. Ellos sobreviven con su trabajo diario, los niños van a la escuela, el padre los cuida, mientras que la madre se ha ido a Italia para mantener a los hijos en una buena escuela y reparar la casa. The Flower Bridge resulta en un vistazo a la migración muy parecido al que Juan Carlos Rulfo nos daba en Los que se Quedan, la migración como desintegrador de familias y causante de una infancia perdida, aunque llena de sueños, esperanza y trabajo del "duro".

Seguimos con el disparejo Programa 3 de Cortometraje Mexicano, Señal de Vida de Diana Peñaloza es una historia medio lograda cuyos personajes nomás no nos convencen el viejo cascarrabias tan característico del cine mexicano pretencioso conoce a la joven gritona/llorona/dizque-desesperaba que además está embarazada. Dos personajes que son hechos el uno por su poca complejidad y su simpleza, el corto aburre aunque esté muy bien realizado. En

A Solas de David Romay conocemos a un viejo enfermo postrado en una cama de un hospital y cuya única compañía son las visitas del paciente de a lado y las enfermeras del lugar, el corto es bellísimo, estupendamente filmado y con un desenlace que peca de melodramático pero que cumple con el cometido del director: impactar a su audiencia.

Nuevo Dragon City de un tipin (no me molestaré en buscar su nombre, ya hice demasiado con ver su corto) examina una temática tan interesante y controversial como la de chinos acomodando cajas. Sí, el corto es eso, chinos acomodando cajas y ya. Nada más. Vemos unos chinos, acomodan unas cajas y la cosa esa se termina. Lo peor que vi en el festival.

The Book of the Border de Andrés Torres-Vives es la migración vista desde el mismo punto de vista de siempre, los mismos personajes de siempre, el desenlace previsorio y aburrido de siempre y un cortometraje hecho con las patas, perdí el interés casi al instante. No daba para mucho y el director se encargó de dar menos que eso. Bravo, eso tiene que ser una especie de talento ¿no?

Sopa de Soldaditos de Cristopher Carballo es una comedia simplona, que pega a veces, aunque demasiado telenovelesca, caricaturizada y un poco chafona pero bienintencionada. El amor visto desde los ojos de un chef fracasado, la búsqueda de ese amor que se hace llamar "verdadero" y el sexo promiscuo se mezclan para dar un resultado regular tirándole a malo.

Justo cuando este programa de cortos se veía destinado al fracaso total llega Nación Apache de Carlos Muñoz, un western ambientado en la Ciudad de México, una comedia absurda y divertidísima, el eterno conflicto entre apache y vaquero pero ahora se les unen un agente del FBI, un narcotraficante, una cantina de mala muerte y una ciudad con hartos habitantes. Aunque eso sí, faltó tijera en varias partes. Una pequeña joya con realización impecable y un estilo visual que homenajea los westerns setenteros y al mismo tiempo modifica el género.

Hubo sesión de preguntas y respuestas, buena a secas, no vale la pena recalcar nada. Jojo.

Entramos a La Sirena y el buzo de Mercedes Moncada, tenía expectativas altísimas. Yo siempre tan iluso. El dizque documental de Moncada no es más que videos seguidos de texto que intentan contar una historia que pudo haber hecho una excelente ficción. Me es fácil imaginar la filmación de este documental, Moncada decía, busquen a un niño pequeño y acto seguido lo grababan un rato y ya, ahí está su historia. El dizque documental ,dizque ficción de Moncada no llega a nada y en lugar, nos muestra las pocas habilidades de su realizadora. En La Sirena y el Buzo se retrata la vida en la costa de Nicaragua, un pueblo que claramente tiene raíces africanas y que está sumido en pobreza extrema, como documental pudo haber funcionado. Debo agregar que en el "documental" de Moncada vemos un parto, así "al chile", un parto. Bien se pudo haber ahorrado esa parte y no dejar al espectador tan asqueado, en la sala se escuchó un grito de repulsión durante la escena, pero no, ahí está.

Si algo me gusta del festival es encontrar joyas en el programa, películas de las que jamás habías escuchado, que por alguna razón te metes a ver y resultan obras maestras. Tal es el caso de La Cuerda Floja de Nuria Ibañez. La Cuerda Floja cuenta la historia de una familia de 5 integrantes que mantiene un circo ambulante, sumidos en la miseria pero que adoran su arte. La decadencia, el espectáculo como escape de la pobreza, un escape "mágico". La relación entre los integrantes de la familia gira en torno al circo; los animales, los ensayos, la emoción previa a la función y las divertidas, emotivas y enternecedoras platicas de su arte, un documental que como el circo, se convierte en mágico y se siente ajeno al mundo exterior. Un bellísimo retrato de la familia artista, la decadencia, la miseria y la esperanza. Bravo.

Hay sesión de preguntas y respuestas con la productora y sonidista de la película.

Mi papá se enoja cuando la gente empieza a dudar la veracidad del documental. Y yo también.

Gente idiota.

El día termina con una función a las 23:00, Boogie el Aceitoso de Gustavo Cova. Aquí tenemos nuestro primer (llamémosle) altercado con la "gente con gafete". La gente con gafete es toda la gente que trae gafete, desde los jovencillos de poca monta que son voluntarios, los tantos viejecillos que van de invitados de los organizadores, los directores que van a presentar su dizque corto de 2 minutos y los peores… prensa (levanto mi puño y grito amenazadoramente, me sale espuma de la boca y me descontrolo, apenas logro recuperarme del ataque de rabia).

Los de prensa son groseros, ruidosos, montoneros, mete-filas, egocéntricos, poco informados, egocéntricos y podría seguir y seguir y seguir. Pero de eso no se trata el post.

La cosa fue así: saliendo de La Cuerda Floja (me quito el sombrero) mi papá y yo nos formamos pa' Boogie, después de estar parados en la fila 35 minutos entramos y justo cuando íbamos a entrar a la sala llegan unos de gafete sin hacer fila, le dicen al baboso de los boletos (ellos son a totally different story, aunque hay unos no tan mala onda) que son de prensa y bla bla bla y que tienen que pasar y vaya-usté-a-saber. Ah sí, eran de Proceso.

Entonces que le grito a mi papá algo así como: esos de prensa son unos estúpidos, yo llevo formado más de 40 minutos y ellos no se forman y que no deberían dejarlos pasar y son unos groseros, maleducados, nacos y como se ve su NULA educación y egocentrismo.

Ya no vi que hicieron, mi papá empezó a morir de risa.

Si el cine animado de Latinoamérica puede resumirse con fracaso, malas ideas, pésima animación y poca originalidad, Boogie, el aceitoso se encarga de cambiar el panorama de la animación latinoamericana, la violencia extrema critica a la sociedad sangrienta y descorazonada de la región, el amarillismo de los medios en la actualidad y las mafias características de las urbes. Boogie es violencia visual al por mayor, sexo semi-explicito entre dibujos animados, es todo aquello que nos (o al menos, me) repugna de la sociedad actual. Boogie nos mata de risa, es por eso que me gustó bastante. Basada en una tira cómica argentina de Fontanarrosa, es la historia de un asesino a sueldo grosero, grotesco, macho, vulgar y violento.

Cine, gente, Morelia. Random.

Pestañeo menos de 5 minutos durante Boogie, llego al hotel, twiteo y a dormir.

La que me espera…



De mis nulas habilidades sociales y mi incapacidattt para bailar

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Este fin de semana fueron los XV de mi prima (la que lee el blog y le comenta con cierta regularidatt) en Cuernavaca. Estuvieron súper "padres, goooooei".

Resumen de la fiesta:

  • Solo a mí se me ocurre llevar jeans negros pegados a Cuernavaca, un saco negro y camisa de manga larga, sudé y sudé y como 10 kilos de puritito sudor bajé. Jojo.
  • Mis tíos se emborracharon, uno se "empedo" (así dice la juventud ahora, ¿verdattt?) media hora antes de la fiesta, mi papá emborrachó a otro con puro mezcal y una tía no dejaba de repetirme que bien me veía con el pelo corto.
  • Mi prima aguantó TODA la fiesta con un vestido ampón y gigantesco y aunque medio mundo se lo pisaba (y con medio mundo me refiero a mi persona) no se lo cambió. Aplausos para ella.
  • Había un tipin (amigo de una prima) que tenía la camisa desabrochada y se le veían los pelos en el pecho y me daba asco y he unido eso a las cosas mas asquerosas del año.
  • La fiesta terminó mas o menos a las 3:30 AM y me cansé un buen y casi me duermo en la mesa (lo cual me hubiera hecho ver más menso de lo normal y hubiera sido harto vergonzoso).
  • Me cae mal esa gente que acapara pista cuando baila y hace movimientos exagerados y demasiado rápidos y que parece que van a golpear a la gente.
  • Redescubrí mis incapacidades pa' bailar y socializar.

Aja, así es queridísimos lectores.

Y es que a la fiesta fueron varias amigas de mi prima que leen el bló y ven los videos y me siguen en Twitter y que les caigo bien (let's face it… ¿a quien no le caigo bien?). Ellas fueron rete amables conmigo y me dijeron que los videos que les dan risa que el bló está rete padre y que son mis fansesss.

¿Y yo que hice?

Reírme como estúpido.

Lo acepto ante ustedes, lectores míos, soy un fracaso para eso de la socialización y las situaciones sociales me ponen incomodo. Acto seguido Saúl rompe en llanto descontrolado y se golpea la cabeza violentamente, repitiéndose Saúl tonto, Saúl tonto. Jojo.

Siempre me pasa, cuando conozco a gente nueva me pongo nervioso y no sé qué decir y me pongo tenso y río como estúpido mientras pongo una cara como de estreñido mientras la gente seguramente piensa: "mira que chamaco tan grosero/teto/charmless/menso"

Snif.

Pero eso sí… puedo hablar enfrente de una audiencia y no me pongo nervioso, pero déjenme solo con UNA persona desconocida y hago pura estupidez.

Y no es por ser grosero/teto/charmless/menso, nomas me da pena. Es algo genético seguramente.

Lo que me lleva a mi segunda inapacidattt… la de bailar.

Esa me preocupa menos. But still.

Soy incapaz de llevar cualquier ritmo y confieso que me cuesta mucho trabajo aplaudir al ritmo de la música.

Patético.

Pero no me importa mucho porque en cambio tengo otras habilidades como eh… doblar papeles realmente rápido o una habilidad lectora impresionante.

Sí ya sé, soy patético.

Hago movimientos torpes y que no tienen sentido alguno y me da harta tristeza (snif, snif) cuando ponen alguna canción "sabrosona" y yo nomas no puedo seguir la música.

Snif, snif.

In happier news… ya casi me voy a Morelia y soy feliz feliz feliz feliz feliz.

Sale, that was all.

Bái.