Wednesday, December 23, 2009
Tuesday, December 22, 2009
Sobre LA cena de navidad en casa de Saúl
Monday, December 21, 2009
El top 20: 2009 Vol. I
Sunday, December 13, 2009
De padre groseros, un punto extra merecidísimo y Saúl que nomás no la hace de edecán/acomodador/mandadero
Pero no.
Esperen, antes de relatar esta historia es importante dar unos cuantos antecedentes del Festival Navideño que organiza mi escuela. El festival tiene más de 35 años organizándose, los niños de primaria bailan, hay puestos de comida, juegos de feria (aunque este año los padres de familia se dieron cuenta de a alta peligrosidá de llevar juegos de pueblo y se cancelaron) y mucha gente, no es la gran cosa pero todos en la escuela esperamos con ansias el evento... NOT.
Desde hace unos años que los chamacos de 2º y 3º de secundaria que necesitan un punto extra en arte nomás se apuntan para ser parte del staff del evento, dizque ayudan y todos nos tomamos de las manos muy felices y cantamos con harta alegría y felicidá (eso último olvídenlo).
El año pasado ayudé cuidando a niños de preprimaria, fue fácil y divertido y me cayeron rebien los escuincles.
Lástima que no corrí con la misma suerte este año...
Mientras voy llegando me entero que no escogeré en qué quiero ayudar, sino que ya están asignados los puestos. Me toca ser acomodador, o sea el que lleva a los papás a sus asientos, o sea que los asientos están numerados, o sea que algo me huele mal, o sea que habrá caos total. O sea.
Las instrucciones para mi puesto son complicadísimas pues la función se dividía en dos turnos y entonces lo asientos tenían dos números, uno correspondía al primer turno y el otro al segundo. Por lo que los papás que sus hijos bailaban en el primer turno no podían quedarse a ver el segundo turno porque en el segundo turno había alguien más ocupando ese asiento y viceversa.
Era complicado pues.
Al principio todo era miel sobre hojuelas, sí, miel sobre hojuelas porque nomás llevabas al señor en cuestión a su lugar. Claro, sin olvidar una gran sonrisa, mucho entusiasmo y esas tonteras navideñas. Sí señor, sí.
Pero después los padres se descontrolaron, todos querían sentarse al mismo tiempo, los 5 o 6 chamacos que andábamos acomodando no nos dábamos abasto (siempre quise usar esa expresión, jo jo jo), llegaban por montones y no eran capaces de encontrar solitos su lugar, no señor.
Entonces los padres se volvieron groseros. Te gritaban, te echaban bronca, se te ponían al brinco (también siempre quise usar esa expresión) y yo tenía prohibidísimo gritarles, echarles bronca y ponérmeles al brinco. Era la madre de las injusticias. Pero yo tenía que ganar ese punto y ningún
estúpido-padre-de-famiilia impediría que me lo ganara, no señor, no.
Por ejemplo, una señora me pidió de la PEOR manera del universo que le llevara unos programas, de la PEOR, como si fuera yo su chacha y me estuviera pidiendo que le lavara aquellin. Porque segguramenta la señora grosera hae eso todo el tiempo.
O una pareja de argentinos que me echó bronca (jiji) porque los corrí -muy educadamente- de su lugar.
O el señor más grosero del universo que me tomó y apretó el brazo porque una señora iba a pasar (importante menionar que yo estaba trabajando). A ese señor me dieron ganas de echarle el choro ese de: "a mí nadie me toca NI con el pétalo de una rosa, majadero" mintras corrian lágrimas de mis ojos, mi voz se entrecortaba y una multitud lo seguiría hasta lincharlo y que después se lo llevara "child services" (¿Cuál es el equivalente en México de cuando en las películas dicen "child services" y llegan ñores y ñoras que se llevan a los niños pa' que estén sanos y salvos?).
O la ñoras que me agarraban de su chacha y me mandaban a hacer mandados, ir a buscar a sus hijos hasta vaya-usté-a-saber, conseguir no-se-qué, etcétera. Osease que me convertí en un hace favores, un vil mandadero, un plástico que las ñoras y ñores groseros usaban pa' lo que quisieran.
Anyways, fueron tantas las sonrisas fingidas, los buenos modos hipócritas, las ganas de golpear fúricamente a los ñores y ñoras groseros, los lugares que acomodé, las peleas que resolví que estoy esperando a que me hagan beato y me haga patrón de los acomodadores y edecanes.
Pero eso sí, saqué 10 en arte, dudes (no me han dado la calificación pero SEGURAMENTE sacaré 10).
Los amo bái.
Thursday, December 10, 2009
El post de aniversario pues.
Thursday, December 03, 2009
Las Chips me hablaron y esto me dijeron…
Había sido un día horrible, me había despertado por segunda vez en la semana a las 4:50 para terminar tarea. Era miércoles. Había trabajos en los que me había matado haciendo y la calificación ni se acercaba a todo el esfuerzo invertido, estaba irritable a más no poder, agresivo, poco amigable, tenía ganas de tirarme a medio patio y que nadie me molestara. Pero en cambio el patio estaba lleno de gente, era la final de futbol, no la vería, no me interesa.
Sólo quería mis Chips, quesadilla y lata de agua mineral y sería feliz. Me formo para comprarlo y se me meten a la fila, tengo un ataque de cólera inmenso. Compro las papas, la quesadilla y la lata de agua mineral.
Abro las Chips.
Me llega un mensaje, una señal, no puedo evitar reír, la vida se burla de mí usando uno de los pocos placeres que tengo en el día.
En letras negras y gruesas, imponentes, seguras y toscas viene mi señal.
Sigue Participando Válido hasta el 31 de diciembre del 2009
¿Será? Las Chips me animaban a seguir participando, sabían de mi inminente estado de ánimo culero, de mi apatía por la escuela, que necesitaba unas vacaciones urgentes. Las Chips lo sabían y aún así osan burlarse de mí diciéndome que le siga intentando. Pero también me dicen que nomás hasta que se termine el año durará mi ánimo culero, mi mala racha y mi irritabilidad asquerosa.
Las Chips estuvieron buenísimas, el limón y la salsa Valentina parecen caídos del cielo.
No puedo parar de reír, pienso en guardar la bolsa amarilla de Chips. Pero ¿para qué carajos la quiero?
La tiro, me despido de mi señal.
Wednesday, November 25, 2009
El Códice de mi Vida pues.
No he escrito en el blog desde hace siglos, la tarea, la flojera, la diva de mi computadora y el tuiter hacen que me sea imposible postear cualquier cosa. He tratado de escribir varios posts y nomás no me da tiempo pa' terminarlos, así es que por el momento se quedarán sin saber sobre mi competencia de natación, mi opinión sobre Niu Mun, mi entrada triunfal a Facebook, todas las pequeñas estupideces que han acontecido en estas ultimas semanas o mi reciente obsesión por la palabra "pues" (aunque de eso tal vez se darán cuenta a lo largo de la entrada).
Ni modo, se quedaran con las ganas.
De lo que sí leerán será del nuevo chistorete de mis maestros, otro trabajo larguísimo, teto, aburrido y que no me hará aprender absolutamente nada. Un trabajo común y corriente en la vida de un estudiante de secundaria pues. Estoy enfrente del boceto para dicho trabajo, cuyo pretencioso titulo basta para darse una idea de lo tonto que resulta; "El Códice de mi Vida".
Pfff…
El trabajo cuenta para tres materias: historia, arte y formación cívica y ética, es tonto, largo y tengo mucha flojera de hacerlo. Consiste en relatar mi vida en una especia de códice a base de símbolos en estilo de códice prehispánico, dibujar 5 escenas de mi pasado, 5 de mi presente y 5 de mi "futuro, goeee", así es que aquí estoy, como menso, pensando qué poner en el papel amate cuya compra fue toda una odisea (bueno, no tanto, nomás fui a la papelería y lo pedí), definiendo qué 5 momentos de mi pasado y presente merecen estar en un papelillo que según mis maistros representan mi vida.
¿Viajes? ¿Familia? ¿Escuela?
¿Qué pongo en el papelucho pues?
Pero la cosa se pone peor, ¿cómo espero que sea mi futuro?
Siempre he odiado es pregunta y más cuando de su respuesta depende mi calificación (school freak mode on). ¿Por qué la estúpida fijación de mis maestros por el "futuro"? ¿Quién se creen? ¿Mizada? ¿Walter Mercado? ¿Madame Sazú? (Sí, me la paso viendo anuncios en el nueve ¿y qué?).
No tener respuesta a estas preguntas me deja sólo una alternativa: hacer dibujos rechulos pa' que los maistros no se fijen en lo qué esta en el dibujo sino que en el dibujo itself. Me sorprende ser tan brillante pues.
PD: Tengo un corte de pelo nuevo y lo odio, lo que demuestra que la historia no es más que un ciclo interminable de hechos insignificantes. O que los peluqueros me odian.
Bái, pues.

