Monday, December 27, 2010

Las 21 películas del 2010: Parte II


1. Somewhere de Sofia Coppola
2. Un Conte de Noël de Arnaud Desplachin


3. Les Plages d'Agnès  de Agnès Varda

4. Copie Conforme de Abbas Kiarostami

5. The Hurt Locker de Kathryn Bigelow
6. White Material de Claire Denis
7. Carlos de Olivier Assayas



8. Loong Boonmee raleuk chat de Apichatpong Weerasethakul


9. A Serious Man de Joel & Ethan Coen
10. Viajo porque preciso volto porque te amo de Marcelo Gomes & Karim Ainouz


11. Hunger de Steve McQueen

Las 21 películas del 2010: Parte I






12. Año Bisiesto de Michael Rowe
13. Politist, adjectiv de Corneliu Porumboiu 

14. The Social Network de David Fincher
15. Waste Land de Lucy Walker


16. Kasi az gorbehaye irani khabar nadareh de Bahman Ghobadi




17. Celda 211 de Daniel Monzón




18. Un Homme Qui Crie de Mahamat-Saleh Haroun
 19. Las Marimbas del Infierno de Julio Hernández Cordón
20. Vuelve a la vida de Carlos Hagerman

21. An Education de Lone Scherfig



Friday, September 03, 2010

¡Hola soy Saúl, soy ñoño y posteo mi tarea que sacó 10!

Primera tarea de mi hermosa materia Taller de Lectura y Redacción e Iniciación a la Investigación Documental I, que amo con pasión y locura. Tuvo mucho éxito entre los compañeritos y saqué 10 y me gustó y ya había escrito algo parecido en el blog y no me importa y ya. 
Me gustaría poder decir que soy el más inteligente de mis primos, que mientras mi hermana puede ser la más simpática, mi primo Luis el más deportista y mi prima Luisa la más educada, yo me pueda jactar de ser el más listo. Pero no. Porque eso sería decir una mentira, yo llego en un distante segundo lugar, atrás de mi primo Franck de 5 años. Franck es el producto de la neurosis de mi tía abuela y por lo tanto a los 5 años tiene un catálogo de poesías que puede recitar de memoria, sabe leer y escribir a la perfección (un día me entregó una carta con un dibujo donde me escribía que no fuera tan exagerado y me dibujaba ahogándome en mis propias lágrimas), además de ser el único niño de 5 años que te corrige cuando dices que el león es el rey de la selva porque sabe que eso es imposible porque los leones viven en la sabana. Franck es el niño de 5 años más jocoso y chistoso del planeta Tierra.
Cada vez es más común que Franck se quede bajo mis cuidados mientras mi mamá y mi tía salen a comer, al teatro o cada vez que mi tía se cansa de Franck. Porque estar con él y llevar su ritmo es una de las tareas más agotadoras a las que me he tenido que enfrentar, como el día que mientras hacía su tarea me contaba de lo mucho que deseaba tener 13 años, que le encantaba la sopa, me advertía que dejara de gruñar tanto con él porque dejaría de ser mi amigo, me pedía permiso para ir al baño, me cantaba una canción que acababa de inventar y me retaba a adivinar el sabor de Boing que había tomado de la cocina. Todo al mismo tiempo. Fresa, Boing de fresa.
Hace poco Franck fue a mi casa, tan pronto como azotó la puerta de mi cuarto y se arrojó a mi cama, como acostumbra, supe que su extrema afición hacia Diego Go había quedado atrás y había sido remplazada por otro personaje de caricaturas igual de chusco; su playera, su cuaderno, un mono de plástico, pero sobre todo un reloj aparatoso me lo confirmaban, todos tenían a la misma caricatura haciendo la misma pose ridícula con rayos verdes ridículos y muy luminosos a su alrededor. Me explicó que se trataba de Ben 10, un personaje que puede convertirse en 10 monstruos utilizando un reloj como el que él tenía en su muñeca. Ese día no paró de hablar de Ben 10 mientras utilizaba mi almohada como balón de futbol e incluso me obligó a ver un capítulo del programa que sólo sirvió para constatar que Ben 10 era una caricatura ridícula, pero al menos Ben 10 no obligaba a los niños a responder preguntas tontas  de manera aleatoria, Franck había hecho un paso enorme cambiando la pseudo interactividad de Diego Go por las destrucciones cool de Ben 10.
Franck no dejaba de presumir el reloj y no pude evitar pedírselo prestado y tomarme una serie de fotos con él, cada una más exagerada que la anterior. Tan pronto llegó la hora de que se fuera a su casa le di su chamarra, buscamos sus zapatos por toda la casa, tomó el tercer Boing de fresa de la noche y guardó sus cuadernos de Ben 10 en su mochila de Ben 10.
Ni Franck ni yo nos dimos cuenta de que había dejado el reloj sobre mi escritorio.
Esa noche me dormí con el reloj, un poco en broma y un poco mi inconsciente tratando de regresar a los 5 años, cuando convertirse en 10 monstruos era el sueño más grande de cualquier niño. Desperté con la muñeca roja de tanto que apretaba el reloj, lo que me hizo constatar que a los 16 es imposible convertirse en los 10 monstruos de Ben 10…

Saturday, August 07, 2010

Charly

Este post fue publicado originalmente en Tumblr, mi nueva adición en la vida. Vayan a chismosearle por allá, chavos: http://superzoolo.tumblr.com/ 



A los 8 años tuve un pez. Nunca me gustaron los perros, ni los gatos y mi única experiencia previa con animales había sido con un canario que me regalaron mis por mi cumpleaños y que ni nombre le alcancé a poner porque un gato se lo comió la primera noche que estuvo en mi casa. En fin, el pez se llamaba Charly, era naranja (era un Pez Dorado, pero todos sabemos que los peces dorados NO son dorados y entonces decidí que Charly no iba a ser un Pez Dorado sino un Pez Naranja. Ps qué.) y yo lo amaba de verdad. Le daba de comer y me quedaba viendo cómo se acababa su comida, le contaba cómo me había ido a la escuela y le preguntaba cosas. Y yo hacía como que él contestaba y era feliz. Eramos felices.
Un día, después de la escuela, me avisaron que mi bisabuela había muerto. Nunca llegué a conocerla bien y ella tampoco a mí entonces no me importó mucho. Le conté a Charly eso de que me preocupaba que no me importara la muerte de mi bisabuela. Una señora que ahora sólo puedo recordar vagamente tocando el piano en alguna fiesta familiar o en fotos de más de medio siglo. Seguro Charly me dijo algo muy sabio y me quitó la preocupación y entonces nos pusimos a hacer la tarea de español.
Charly era mi mejor amigo en el universo y apenas tenía una semana de estar en mi cuarto. Un día mientras platicábamos noté un poco de sangre que salía de él, una herida pequeñita, apenas perceptible, me preocupé mucho pero mis papás me dijeron que seguro era por el agua. O una babosada así que dicen los papás.
Un día después de la escuela llegué a mi casa y me dieron una de las peores noticias en la historia del mundo:
“Saúl, Charly se murió”.
Lloré por días. Mis papás me decían que no fuera ridículo, que no había llorado por la bisabuela muerta y por Charly derramaba mares de lágrimas, que se me iban a caer las pestañas y que de llorar tanto se me iba a acabar toda el agua de mi cuerpo y me iba a quedar seco. Seco por dentro. Pero no me importaba, era lo peor que me había pasado en el mundo mundial. Oh Charly, era tan bello.
Ustedes se preguntaran, ¿a qué todo esto? ¿por qué en Tumblr? ¿tuviste otro pez naranja como Charly?
Todo esto viene a colación (venir a colación, qué bella expresión) porque 1) hace poco me puse a pensar que si Charly siguiera vivo entonces a él le contaría todo lo que me pasa en el día y cosas así, no habría necesidad de tener tuíter, ni blog, ni Tumblr, ni mundo real, sólo Charly y yo 2) esto iba a ser un chiquipost (porque en Tumblr sólo se hacen chiquiposts, pasmados) sobre cómo me obsesiono por muchas cosas y son obsesiones pasajeras y poco duraderas, la más nueva el Tumblr y de repente me acordé de Charly y llegó un mar de recuerdos (¿entienden? mar porque Charly era un pez y los peces viven en el mar… DUH) y 3) nunca es mal momento para recordar a Charly.
Y no, mis papás no me quisieron comprar ninguna otra mascota nunca jamás. Y mejor por mí, así Charly jamás fue desplazado por un perro estúpido, un conejo baboso o un perico sin chiste. 
*Aquí iría una foto de Charly pero nunca le tomé una, ESNIF*

Thursday, June 24, 2010

Post desde clase de matemáticas, pero ni es clase de matemáticas porque es clase libre y no es post porque parece más un tuit. Eso.

No tengo ni fóquin idea de porqué vine a la escuela y tengo sueño y no me he bañado desde.. desde.. NO MAMAR, mejor ni les digo (es que algo pasa en mi casa y no hay agua caliente y ps así yo no juego, chavos), estoy cansado milochomil de venir a clases y los compañeritos me caen más pior.

Ya quiero que sean vacaciones porque entonces podré ver las no...

*Llega mi amigui de a lado y me enseña su blog y me quedo chacoteando con ella y entonces dejo de escribir y se termina la clase y entonces debo un post y blablablabla (dice mi amigui que diga algo de su cómic, luego me dice que no ponga esto porque quiere que lo diga solito y ps qué pasada, güeys. Pos ésta) y soy mal bloguero y no los merezco (bah.. sí)*
Bái.

Thursday, May 20, 2010

Amargura mil, weyes.


Tonta hoja en blanco. Tonto blog que no se actualiza solo. Tontos libros. Tontas tareas. Tonta ñoñez. Tontos DVDs que se acumulan en el escritorio. Tonto Tuíter. Tontos todos, por su culpa no he blogueado y ahora me siento culpable porque ahora me siento OBLIGADO a escribir sobre un chingamadral (jiji chingamadral jiji) de temas, anécdotas cotorronas, ñoñeces, ya saben.
Podrán (o no podrán, ¡jo!) haberse dado cuenta que no he posteado en siglos y siglos de siglos de siglos de siglos. Seguro les tiene sin cuidado, pero pos a mí no, compas. Yo ando re preocupado porque si no posteo, entonces ¿qué carajos estoy haciendo con mi vida? A ver, díganme, ¿qué? Debería tener una buena excusa, debería de venir a contarles una historia cagada de algo que me ha tenido muy ocupado y entonces entenderían y dirían algo como: "Oh vaya, ese muchacho, tan ingenioso, tan gracioso y simpático que no me importa que me haya privado de su encantos y hermosas palabras".
Pues no, fíjensen.
Vengo a compartirles unas cucharaditas de mi amargura adolescente, tan estúpida y genérica.
Ahora que lo pienso es una manera babosa y fácil de regresar al blog, llegar y decir "oh soy adolescente y sufro, todos mírenme, tengo 15 años y me siento incomprendido, weeeeeys".
Ámenme.

  • Justo hoy falta un día, una semana y un mes para que termine el ciclo escolar. Y mi secundaria. Y me despida de varios de mis compañeritos para siempre.
De un algún modo muy abstracto –pero mucho, güeys, como pinche cuadro de Jackson Pollock- es triste, no porque los vaya a extrañar ni porque quiera que se queden conmigo para siempre y compartamos nuestra inadaptación adolescente y así, o me caigan bien o porque "recordaré aquellos momentos que pasamos juntos como los mejores de mi vida, we".
NO.
Me acostumbré a verlos, a burlarme de ellos porque son babosos, a odiarlos con locura, a que les caiga mal por mamón y que me caigan mal por estúpidos.
*Suspiro*.
También se van varios amiguitos, de ellos sí me pongo triste y chillo muy adentro de mí, pero no me pondré cursi aquí porque eso taaaaaan poco "adolescente atormentado" que mejor sigo dándoles tantito de mi amargura. ¡Ajúa!



  • Por alguna razón ya todo me vale madres, llego de malas a la escuela, no hago tarea y mis compañeritos me caen más mal que nunca. Trato de hacer que no se note, pero invariablemente termino viéndome como el amargado que los ve feo, no se ríe de sus chistes y escapa de sus pláticas de repente, el que los critica por su mala ortografía, no les pasa la tarea y no les ayuda cuando no entienden. Ni sé porque lo hago, para chingar, me imagino. Además de que ya exenté todas mis materias (menos una, pero qué les importa) ñoño win, adolescente atormentado fail.

     

  • Para empeorar la cosa del adolescente incomprendido ahora mi entrenadora de natación me dijo que es probable que se vaya a trabajar a otro lugar. Lloró. Me dio ternura (*me cacheteo, "recuerda, los adolescentes incomprendidos no sienten ternura") y la abracé, la quiero, goeis. Es una relación bien rara, sólo nos vemos tres horas a la semana y sin embargo (joder, qué expresión tan apta para un adolescente pretencioso, me amo) sabemos demasiado del otro, ella me cuenta de su novio y yo de mis patéticas aventuras de púber, me habla de su sobrino, sus vecinos que le caen re mal, su tesis que no puede terminar, sus años de cuando era campeona nacional, la frustración de no haber ganado el nacional. Yo le hablo de cosas ñoñas, le cuento mis aventuras en los festivales de cine, criticamos a mis otros compañeritos y le digo que me mande saludar a sus papás, su novio, la familia de su novio que vive en Tabasco, sus vecinos que le estacionan el carro enfrente de su entrada, su sobrino de 4 años, etcétera. Si se va me cae de a madres que sí chillo.
  • Estoy a punto de cumplir dieciséis, me preocupa, dejaré de ser "el güey que tiene 15 años" a ser uno de los tantos dieciseiseañeros (ni siquiera hay una palabra pa' los que tienen dieciséis, ¡¿qué clase de edad es esa?!) que tuitea y bloguea y se siente atormentado, incomprendido y escribe poemas diamorr y su infelicidad y dice "oh, odio a todos, porque oh, mi mente es única y todos son comunes, oh, estoy rodeado de mentes comunes, oh, sufro, sufro, sufro y escribo poemas" en su blog. ¿Me va a pasar? ¿Me seguirán queriendo? ¿Me quieren? ¿Les gusta mi nuevo corte de pelo?

Despídome, báis.

Sunday, April 11, 2010

Crisis vacacionil…


Mañana entro a clases, me ataque la crisis vacacionil y me doy cuenta que el mugrero escritorio tiene ahora más papeles, que la pila gigante de devedés sigue siendo igual de intimidante, que no leí ninguno de los libros que tengo a medias y que ni siquiera abrí mi mochila pa' hacer el montonal de tarea. 


*Suspiro* 



Golpe de realidad. Jamás acabaré de ver todos los devedés, ni todas las vacaciones del mundo juntas servirían para que lea mis libros (que ni son muchos, ni son machos) y estoy condenado a hacer las tareas el último día, la hora antes a que la miss entre al salón, terminar en su cara y tener que repartirles abrazos pa que me pongan 10 y pueda ser un ñoño feliz. 

No diré que fueron unas malas vacaciones. Son vacaciones al fin y al cabo, muy merecidas y así.

  • Hubo fiesta de disfraces en mi casa. Una tía cumplió años y a mi madre se le ocurrió "donar" la casa pa' hacer el pachangón, muy considerada ella (obvio no, ustedes no sean como ella, chavos). Mi papá se disfrazó del Chapulín Colorado y perdió todo mi respeto de aquí hasta que mi tercer hijo pase la primaria y mi mamá se puso un vestidititititito
    muy cortísimo. Ellos son los que pierden, me tendrán que llevar a terapia por toda la eternidad de las eternidades. Yo, como persona con moral, decencia y harto respeto hacia mi persona, improvisé un modestito disfraz de mimo, quede bien chistoso y simpático, las tías no paraban de chulear mi disfraz. Patético, pero chistoso.

  • ¿Han visto Pink Flamingos de John Waters? Si no la han visto les presumo que ya la vi y que la tengo en edición padriuris, si ya la vieron pierden Saúl-puntos por no habérmela recomendado antes. Pink Flamingos se une a la lista de películas que quedan grabadas en mi cabezita por siempre y se queda en primer lugar de la "lista de películas más asquerosas, repulsivas, horrorosas y que me han dado ganas de vomitar con sólo verlas en la historia", lista que hasta el día que vi Pink Flamingos estaba vacía. Tendrían que verla para comprender mi asquerosidad pura y deadevis, en la escena final (que no es la más asquerosa pero sí la más memorable) Divine, una transexual que se autodeclara la persona más asquerosa del mundo (nomás pa' que se den una idea, ella se tomaría "el pulque" sin rezongar ni nada) ve a un perro haciendo popó en la calle. Sonríe. El perro se va. Divine recoge la gracia del perro… ¡y se la come! ¡SE LA COME! ¡¿ENTIENDEN!? ¡¡¡¡¡SE-LA-CO-ME!!!!! (Aquí me voy a vomitar, regreso y vuelvo a escribir con harta nausea). Pero también vi cursilerías bien conmovedoras y así, Magnolia de Paul Thomas Anderson casi me hace chillar de la emoción y me dieron ganas de salir en pijama al mundo y ser como Tom Cruise y superar los obstáculos-que-la-vida-nos-pone-día-a-día.
  • Fui de vacaciones a Los Cabos, fuera de que me da lástima que la ciudad entera tenga que ser una puta para los turistas gringos, me gustó. Me enfermé el primer día y anduve vomite y vomite todo el viaje de ida, no fue chistoso. Estaba todo pálido y convaleciente y dopado y vomitado. No hice mucho; dormí y leí, comí y bebí piñas coladas, manejé una cuatrimoto (bueno, no era cuatrimoto pero no me acuerdo cómo se llama y no la encuentro en Google) y casi la volteo (probé que nunca jamás podré manejar un coche deadevis).
  • Antes de salir de vacaciones hice engrudo, como no haría nada de trabajo durante el periodo vacacionil lo guardé en el refri y nunca jamás lo saqué. Me había quedabo bien bueno, todo dulce y consistente y calientito y re sabroso. No se imaginan. Entonces hoy lo revisé, a ver si seguía igual de bueno.

    Pos no.
    Se le hizo un juguito café con burbujitas. ¡Fiasco! ¡Tragedia!
    ¡Fracaso! (Lloro descontroladamente en una esquinita, mientras me como mi engrudo y las lagrimas brotan por mis cachetotes).

  • Apenas me doy cuenta de toda la tarea que no hice en vacaciones. Que ni es mucha, ni es macha, pero es tarea. Que si una babosada de arte, que si tenía que acabar de leer Los Bandidos de Río Frío (ni la lean, es como una telenovela nomás que más pior). Me entra el remordimiento ñoñeril y la neurosis post vacaciones.


    Y entonces prefiero ser Divine y tragarme la popó del perro.

    O ser el niñito genio de Magnolia y hacerme del baño en medio de un concurso chafa. 

    O ser el enanito de Freaks  de Todd Browning que se enamora de la trapecista del circo y que ella nomás me quiera quitar mi fortuna.

    O tener que conquistar el corazón de María Félix pa' que se vaya conmigo a la Revolución en Enamorada de Emilio Fernández.

    O que mi papá sea como el de El Castillo de la Pureza de Arturo Ripstein y que me deje encerrado 18 añotes en la casa. 

    O escapar de la policía con una gringa babosa, como Michel en A Bout de Souffle de Jean-Luc Godard.

    Pero no quiero hacer tarea.

    No, no y no.

Corte a: Saúl haciendo su tarea. Cabizbajo, triste y aún comiendo engrudo.

'Ta bueno.